viernes, 25 de marzo de 2016

Caminando en el tiempo



La mano tosca y de uñas despintadas aprisionaban la chiquita, la de aquel bracito que se extendía en su totalidad para servir de lazo y evitar quedarse atrás, en el caminar lento para ella y de mucha velocidad para él.

El polvo se levantaba con cada paso, y el pequeño con la mirada en el piso, aprovechaba para patear cuanta piedrita se apareciera en su camino. Era su juego favorito en esas tardes de largo caminar. El sol se arrojaba con todas sus fuerzas sobre el cabello negro y medio ondulado de ella, quien ocupaba su otra mano con una pesada bolsa de plástico.

A esa hora nadie acompañaba el andar por el camino irregular entre arbustos y tierra seca. El olor fétido de las aguas negras empezaba a llegar con el poco viento a medida que avanzaba en el camino. Uno que otro grillo cantaba, casi armonizando cada paso dado.

Sólo faltaba atravesar el canal de aguas negras por encima del puente de madera para llegar a las casas hechas de madera, con sus techos irregulares de lámina , plásticos y tejas de barro. Muchos niños corretiaban, saltaban piedras y montículos para saludar al chiquillo que aún era sostenido con la misma fuerza por la mano que no lo aflojaba. Descalzos, con la cara gris del sudor y el polvo mezclado, corrían despavoridos por todas las calles improvisadas con huecos zanjados que servían para sacar el agua en tiempos de lluvia.

Sin detenerse, ella seguía al ritmo de su paso, atravesando ahora las casitas de madera, algunas con los lavaderos de ropa en el frente, otras con sus puertas hechas con tablas. Ahora el estaba suelto y corría, seguro de la dirección que debía seguir.  Pasaba en frente su casa y llegaba justo donde ell camión acababa de botar el material reciclado.

La caminata había terminado para ella, quien llegaba derecho a la cocina para encender la estufa de petróleo, a esa hora del día ya debía estar listo el almuerzo. El chico también terminaba: se arrojaba de cuerpo entero sobre la montaña de hojas, alambres, plásticos y miles de cositas que servían para reciclar. Era la máxima aventura jamás vivida.


Años después otros niños corretean, saltan piedras y montículos, descalzos y con la cara gris del sudor y el polvo que se mezclan. Ahora ella no camina mucho, no hay estufas de petróleo y el puente no es de madera. Mientras, un hombre ve a sus hijos arrojarse de cuerpo entero sobre una montaña de pelotas de plástico. Es para ellos la aventura máxima jamás vivida.


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sábado, 13 de febrero de 2016

OTRAS GUERRAS.




Imagen Tomada del enlace: http://www.artelista.com/ypimages/Small/04/mwm03977.jpg

Es apenas una niña de 8 años. Tiene sus piecitos hacia los lados, con los dedos mirándose de frente. Su columna es como una “S” y apenas puede sostenerse en pie. Sus costillitas dobladas aprietan sus pulmones y producen punzadas que cortan la respiración de la chiquita. Necesita una cirugía para evitar que se le siga deformando su cuerpo. Desde mayo del 2015 tiene la orden, aún no se la han hecho.

Acostadito en su lecho, como un recién nacido, permanece mirando hacia la nada. Hace poco cumplió 5 añitos. El niño lleva dos noches bronco-aspirando. Vomita hasta por los huequitos de la nariz. El pequeñito necesita de una bomba de infusión para recibir sus medicamentos y así evitar su desmejoramiento. Desde el mes de diciembre se le descompuso la bomba. Aún no le entregan una.

Varias horas lleva parada en la calle. Delante un señor de mucha edad y una señora. Sostenida por la pared, de vez en cuando se mueve en una especie de vaivén. Su cabello color plata, está cubierto por una pañoleta roja, que le aprisiona las gafas. Tiene 65 años. La señora necesita la insulina, con los implementos necesarios para controlar y medir su nivel de azúcar. Desde las 4 y 30 de la mañana ha llegado al dispensario de medicamentos con la orden médica para que se la entreguen. Son las 8 y 30 le informan que no hay el medicamento, debe volver otro día, o esperar llamada.

Ya son pocas las veces que se levanta de su cama. Cuando lo hace, a duras penas puede sostenerse ayudada por su acompañante incondicional: su hija. Tiene 68 años y fue diagnosticada con cáncer en el hígado desde septiembre del 2015. Tiene una orden para que le entreguen unos medicamentos. Tiene otra orden para que la valore un especialista. No tiene medicamentos. No la ha valorado el especialista.

Apoyado sobre su bastón, logra hacer tirar torpemente su pierna derecha hacia adelante. Luego adelanta la izquierda y adelanta el bastón para repetir el movimiento. Se puede demorar en avanzar hasta 10 veces más que una persona que camine normal. Se dislocó su rodilla desde junio del 2015. Hoy está hinchada y deforme. Necesita valoración de un especialista. Necesita una cirugía. Aún sigue caminando sin poder avanzar mucho.

Febrero de 2016.

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viernes, 25 de septiembre de 2015

El paseo que nadie debe vivir.





En Colombia, la salud es un derecho fundamental. Así lo establece la Ley 1751 de 2015 que prohíbe la negación de los servicios y dispone la garantía de prestación cuando se trate de atención de urgencia.
Sin embargo, esta semana, Doña Alfa, una señora de 83 años, vivió un tortuoso paseo en ambulancia soportando el dolor intenso provocado por una caída, en la tarde del sábado12 de septiembre. 
Ocurrido el accidente, su familia buscó la clínica más cercana. Los Bomberos la recogieron en su ambulancia y con ellos llegó la esperanza de atención rápida.
Horas antes, la emblemática Clínica Rafael Uribe había anunciado el cierre de sus puertas. Dos semanas atrás, noticias similares provenían del HUV y antes había hecho lo mismo el Isaías Duarte Cancino; sucesos que desconocía la familia.
Negado el servicio en la primera IPS, la ambulancia avanzó buscando una puerta que se abriera pero fue inútil, dos clínicas más tampoco abrieron sus puertas.
La familia de doña Alfa ignoraba que por la situación de los hospitales había colapsado la cobertura en las salas de urgencias de las demás clínicas; sin embargo, la situación no justifica la falta de atención.
Conocido el caso por el Servicio de Atención a la Comunidad, SAC, de la Secretaría de Salud Municipal, fue posible intervenir ante la EPS y por fin una clínica al sur de la ciudad recibió a la paciente. Habían transcurrido casi 5 horas del accidente, mientras deambulaban por calles y avenidas y se agravaba la salud de la señora.
Si nos remitimos a la norma, esta situación nunca debió ocurrir porque ninguna clínica puede argumentar motivos para negar el servicio de urgencias a una persona en situación grave; mucho menos a un adulto mayor. En casos como este, lo mínimo del deber ser es prestar la atención y luego administrativamente buscar cupo en otra clínica.
Es vital que la ciudadanía conozca sus derechos para exigir la atención a las entidades prestadoras de servicios de salud.
 Alexander Camacho Erazo
Asesor del Alcalde para la Atención al Usuario en Salud

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Crónica radial: Los hombres que miran al piso.

Crónica que retrata la vida una persona que vive en la calle. A diario lucha por sobrevivir, mientras que un periodista aventurero quiere una entrevista para indagar acerca del hambre.

Recortes del documental La Ilusion. Momentos...

Trailer Documental La Ilusión

El tema de la desilusión escolar tiene su origen en una investigación desarrollada desde el campo de la sociología. Se trata de indagar aspectos del sistema educativo, haciendo énfasis en aquellos estudiantes que asisten a la institución, pero no les agrada la parte académica. Es lo que he llamado desilusión, otro tipo de deserción escolar, pues a pesar de que sus cuerpos están presentes, su mente vaga en busca de otras ilusiones.

Trailer Documental La marcha

El 6 de marzo de 2008 se llevo a cabo una marcha “En contra de los crímenes de Estado y los asesinatos de los paramilitares” convocada por el Movimiento nacional de las victimas de los crímenes de Estado. A esta marcha se unieron organizaciones sindicales, educativas, del sector de salud, desplazados, familiares de las victimas y grupos en defensa de los derechos humanos, entre muchos otros. Estas personas fueron asesinadas cuando buscaban reivindicar u organizar a sus comunidades con el fin de mejorar el acceso a las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI). Reivindicaciones que pretendían cambiar las condiciones de vida de personas como Don Juan y Puener.

Una canción desesperada

Vídeo que muestra el dilema causado por los humanos, debido al atropello cometido con los demás seres vivos... Libres los matamos, presos los desesperamos, hasta la muerte...

Hakuna Matata

Ejercicio de montaje, que anima a los personajes del vídeo Hakuna Matata... El propósito es describir elementos particulares de la Zuricata y el Tatabro.

Buscando a Marcela. Radionovela

Ejercicio de montaje: Remembranza

Ejercicio académico que busca representar la teoría de Kulechov: “El efecto Kuleschov puede definirse como cualquier serie de planos que en ausencia de un plano de situación lleve al espectador a deducir todo el espacio a partir de la visión solamente de porciones de ese espacio”.

El espejo, Sonoviso

El sonoviso es un trabajo especializado en la fotografía, donde interviene el sonido, como un elemento clave para la narratividad. El espejo narra la historia de Jimmy, un hombre común y corriente que se encuentra a sí mismo algunas noches...